S — Responsabilidad única
Cada pieza hace una sola cosa
El módulo que cobra no es el que envía correos ni el que genera reportes. Cada uno vive por su lado.
Para ti significa: cambiar la facturación no puede tumbar los envíos.
Te explicamos, paso a paso y sin tecnicismos, qué pasa desde que nos escribes hasta que tu equipo usa el sistema todos los días: qué decides tú, qué decidimos nosotros, qué recibes y qué pasa después de entregar.
Estructura
Ningún proyecto empieza por programar. Este es el recorrido completo, con lo que se firma y lo que se entrega en cada paso.
ZONA 01
Una o dos sesiones para mapear cómo trabajas hoy, dónde se pierde tiempo y qué números deberían moverse. Salimos con el problema escrito en una frase y con las decisiones que hay que tomar antes de programar nada.
ZONA 02
Un documento con el alcance dividido en entregables, qué queda explícitamente fuera, el precio por fases y el calendario. Si algo no está en ese documento, no está en el proyecto: así nadie descubre sorpresas a mitad de camino.
ZONA 03
Prototipos navegables de las pantallas clave. Aquí aplicamos Gestalt: agrupamos lo que va junto, jerarquizamos lo importante y dejamos el color para señalar la acción. Corregir aquí cuesta minutos; corregir en código cuesta semanas.
ZONA 04
Cada quincena ves una versión funcionando en un enlace privado y puedes usarla. Eso convierte el proyecto en una serie de correcciones pequeñas en vez de una única entrega donde ya es tarde para opinar.
ZONA 05
Publicamos, capacitamos a tu equipo y te entregamos el repositorio, los accesos y la documentación. Después queda un periodo de garantía y, si quieres, un plan de mantenimiento mensual.
Cómo se sostiene el código
Cinco reglas de construcción con más de veinte años de uso en la industria. Se resumen en una idea: cada pieza hace una cosa y se puede reemplazar sin romper las demás. Traducido a tu factura, es la diferencia entre que un cambio cueste horas o cueste semanas.
S — Responsabilidad única
El módulo que cobra no es el que envía correos ni el que genera reportes. Cada uno vive por su lado.
Para ti significa: cambiar la facturación no puede tumbar los envíos.
O — Abierto/cerrado
Lo que ya funciona y está probado no se toca: lo nuevo se enchufa como una pieza aparte.
Para ti significa: agregar un medio de pago no obliga a reprobar todo el sistema.
L — Sustitución
Cualquier implementación que cumpla el mismo contrato encaja en el mismo hueco, sin excepciones escondidas.
Para ti significa: puedes cambiar de proveedor de correo o de pagos sin reescribir la lógica.
I — Interfaces pequeñas
Los contratos entre piezas son mínimos: cada consumidor pide exactamente lo que necesita.
Para ti significa: menos superficie que romper y menos que probar en cada cambio.
D — Inversión de dependencias
La lógica de tu negocio no sabe si detrás hay Postgres, Stripe o un archivo: solo conoce el contrato.
Para ti significa: migrar de infraestructura es cambiar una pieza, no reescribir el producto.
Cómo se lee la interfaz
Principios de percepción visual: describen cómo el ojo agrupa, separa y jerarquiza antes de que el usuario alcance a leer. Los usamos para que tu equipo o tus clientes sepan dónde hacer clic sin capacitación previa.
Proximidad
El espacio agrupa mejor que las cajas y las líneas. Dos bloques separados se leen como dos temas.
Para ti significa: menos preguntas de tu equipo sobre dónde va cada dato.
Semejanza
Si algo tiene forma de botón, hace clic. Nunca dos estilos distintos para la misma acción.
Para ti significa: quien aprende una pantalla ya sabe usar las demás.
Continuidad
Alineamos los elementos sobre una retícula para que el recorrido de lectura sea uno solo, no un zigzag.
Para ti significa: formularios que se llenan más rápido y con menos errores.
Cierre
Una tarjeta cortada en el borde comunica que hay más contenido sin necesidad de un cartel que lo diga.
Para ti significa: interfaces más limpias, con menos instrucciones en pantalla.
Figura y fondo
Reservamos el acento de color para la acción principal. Si todo brilla, nada destaca.
Para ti significa: la acción que quieres que ocurra es la que se ve primero.
Jerarquía
Tres niveles de texto, no siete. El recorrido queda decidido desde el diseño, no al azar.
Para ti significa: el mensaje importante llega aunque nadie lea todo.
Comparativa
El mismo equipo y los mismos principios; cambia el tamaño del compromiso. Si no sabes cuál te sirve, el diagnóstico lo aclara.
Una necesidad concreta y acotada
Sulkar SAS
Un sistema que tu operación usa a diario
Pet Gourmet
El sistema ya existe y tiene que seguir creciendo
Recorrido
Dos recorridos que explican cómo se toman las decisiones durante el proyecto: el de una idea nueva y el de un problema en producción.
Lo que pasa cuando pides una funcionalidad nueva.
Ruta de una incidencia reportada, con tiempos de respuesta acordados.
Beneficios
No son características técnicas: es lo que cambia en tu operación y en tu bolsillo.
El repositorio, los dominios y los accesos quedan a tu nombre desde el primer día. Si un día quieres cambiar de equipo, puedes hacerlo sin rehacer nada.
Demo cada dos semanas y un tablero donde ves el avance. Nunca tienes que preguntar si vamos bien: lo ves funcionando.
Es exactamente para lo que sirve SOLID: agregar una forma de pago o un reporte nuevo toca una pieza, no todo el sistema.
Las interfaces se diseñan con principios de percepción: lo que va junto se ve junto, lo importante pesa más, el color señala la acción.
Definimos contigo dos o tres números que el sistema debe mover y los dejamos visibles en un panel, no en una hoja suelta.
Hablas siempre con quien construye. Sin capas intermedias que traduzcan mal lo que necesitas.
Casos reales
Proyectos en producción construidos con este mismo proceso.

E-commerce con carrito, inventario y pagos en línea, entregado por fases y con panel de administración propio.

Catálogo y tienda con gestión de productos, pensada para que el cliente publique sin depender de nosotros.

Sitio de reservas y contacto con seguimiento de solicitudes desde un panel interno.
Preguntas frecuentes
Las dudas que aparecen en toda primera conversación, respondidas antes de que tengas que escribirlas.
Depende del alcance, no del tamaño de la empresa. Un sitio corporativo o una automatización puntual arranca en el orden de unos pocos millones de pesos; un producto a medida con panel, usuarios y pagos se cotiza por fases. En el diagnóstico salimos con un rango, y la propuesta trae el precio cerrado por entregable.
Un proyecto puntual, entre 2 y 6 semanas. Un producto a medida, entre 2 y 5 meses, con entregas funcionando cada dos semanas desde la tercera semana. Nunca trabajamos con una única entrega al final.
Sí. El repositorio, los dominios y los accesos a servicios quedan bajo tu cuenta desde el primer día, no al cerrar el proyecto. No usamos plataformas cerradas que te obliguen a quedarte con nosotros.
Se estima y se acuerda antes de construirlo. Los cambios pequeños entran en la siguiente quincena; los que mueven el alcance se cotizan aparte y tú decides si entran ahora o después. Nada se construye sin tu visto bueno.
Hacemos una revisión del estado del código y te decimos con franqueza si conviene continuarlo o rehacer una parte. Si continuarlo es lo razonable, lo continuamos.
Sí. Todo proyecto incluye garantía sobre lo entregado y puedes tomar un plan mensual de mantenimiento y evolución, con cupo de horas y tiempos de respuesta acordados.
El diagnóstico no tiene costo y termina en un documento con alcance, rango de precio y tiempos. Si después decides no seguir, el documento es tuyo igual.